RESUMEN CRIANZA POSITIVA PARA LA SEXUALIDAD Taller del 29 de marzo

Taller para la promoción de una educación
sexual integral en la etapa infantil

En este primer encuentro con las familias comenzamos por…   

  • conocernos,  
  • saber por y para qué venimos a un taller sobre sexualidad infantil,  
  • qué me ha hecho pensar que sería una buena idea acudir,  
  • con qué situaciones me he encontrado con mi hijo-a-e relacionadas con su desarrollo psicosexual,   
  • qué he hecho o no he hecho al respecto,   
  • qué han hecho el resto de las familias en la misma situación,   
  • cuáles son mis miedos,  
  • cuáles son mis fortalezas,  
  • cuáles mis dudas, ✓ cuáles mis certezas, ✓ etc.  

A partir de aquí comenté una serie de claves que conviene tener en cuenta antes de aproximarnos a la educación sexual en la infancia:  

  • La sexualidad va más allá. No se trata sólo de coito, genitales, reproducción, matrimonio, orgasmos, pareja, masturbación, juventud y heterosexualidad.   

También se trata de caricias, abrazos, cosquillas, contacto piel con piel y tonos de voz cariñosos que ayudan a formar una idea positiva del cuerpo desde el nacimiento, dándonos la oportunidad de aprender a identificar lo que nos gusta, cómo nos gusta, de quién nos gusta, cuándo nos gusta y cuándo no.   

De la misma manera, cuando hablamos de sexualidad también hablamos de identidad (¿quién soy? ¿Una chica, un chico, ninguno de los dos?), de expresión (¿cómo me gusta moverme, hablar, caminar, bailar, vestirme, jugar, pintarme, etc.), de orientación sexual (quién me gusta y quién no, y si no me gusta nadie), de consentimiento, de igualdad de género, etc.   

Es importante ampliar la mirada sobre la sexualidad para acompañar en este proceso que comienza desde que nacemos.  

  • No hace falta ser expertos ni expertas en sexología para ofrecer una educación sexual de calidad a nuestras criaturas. Para eso ya existen profesionales de la sexología a las y los que podéis acudir cuando sea necesario. El papel de las personas a cargo de menores está más relacionado con el día a día de la criatura. Y en ese día a día suceden muchas cosas que a veces son impredecibles y, si esas cosas que suceden pasan por el afecto, el cariño, el permiso a equivocarnos como padres y madres y la curiosidad por lo que sienten y piensan nuestras hijas e hijos, mejor que mejor.   

Todo eso las personas que nos dedicamos a la sexología no lo podemos ofrecer. Vosotras y vosotros sí y ese es vuestro poder y eso es educación sexual. Solemos decir desde la sexología que la educación sexual en la familia, por lo general, comienza de las mejores maneras: mediante abrazos, besos, calidez, caricias, cosquillas, etc.  

  • No hay varitas mágicas, ni fórmulas eficaces, ni botones inmediatos. Esto quiere decir que aprender a conectar con nuestras criaturas es un proceso abierto e imperfecto, igual que lo es la educación sexual.   

Si supiéramos absolutamente todo acerca de la sexualidad en la infancia, no les preguntaríamos nada, ni nos despertaría curiosidad su vida. Simplemente nos dedicaríamos a contestar sus dudas y responder a ciertas situaciones perfectamente, sin preguntar por lo que opinan y sienten ellos y ellas acerca de todo esto que llamamos sexualidad. Pulsaríamos el botón cada vez que surgiera alguna situación que nos cuestiona o nos incomoda. La idea es cultivar un diálogo entre padres, madres e hijas-os-es que nos sirva ahora y en un futuro. No pulsar botones, aunque a veces queramos hacerlo.  

Algunas ideas para la educación sexual en la infancia:  

  • Los juegos infantiles donde entran los genitales, los tocamientos, los besos en la boca, los cambios de nombre («ya no me llamo Lucía, sino Hugo») y de roles de género son parte del desarrollo psicosexual. Es común y necesario que tengan estas experiencias e ir acompañándolas.  
  • A la edad de los 4-5 años repiten conductas que ven, de entre las cuales se encuentran los besos en la boca y los tocamientos en los genitales tanto propios como ajenos. Frente a estos hechos podemos intervenir preguntando y curioseando acerca de lo que están haciendo con calma y ver si todo el mundo está cómodo en ese juego de exploración así como si todo el mundo está entendiendo lo que está haciendo.  

Tras la pregunta de «¿qué estáis haciendo?» los/as niños/as nos pueden decir que estaban jugando o «nada». Cuando dicen «nada» saben que lo que están haciendo está mal a ojos de la sociedad. Es en estos casos cuando es importante que digamos lo que hemos visto con total tranquilidad. Decirlo, quitarle el velo al tabú, hablar de lo que hemos visto tranquilamente implica un bálsamo de calma y confianza para la sexualidad de los/as niños/as.  

▪ «Yo vi que os estabais besando» es más adecuado que…

▪ Os estabais besando.  

El primer enunciado habla de lo que uno/a ha visto, describe lo que ha visto, se hace responsable de lo que ve. El segundo en cambio suena a recriminación y a verdad absoluta. A partir de este punto, podemos empezar a hacer preguntas con la misma actitud de apertura y curiosidad: si dicen que estaban jugando, podemos preguntarles a qué estaban jugando; ¿es algo (besarse en los labios) que habéis visto en algún sitio?, ¿qué es lo que iba a seguir?, ¿a quién lo copiaron?, etc. Se trata de generar una conversación totalmente inofensiva, ofreciéndonos información relevante.  

Lo más problable es que ese acto esté más relacionado con el modelado, la imitación, la curiosidad y la exploración que con un deseo sexual o un sentimiento de querer besarse. Es raro que un beso así se deba a la atracción sexual. Seguramente tratan de reproducir algo que han visto a través de una película, una revista, un vídeo, etc. Seguramente, más adelante no vuelva a suceder así. Lo vieron, lo experimentaron y punto.  

  • Si estos juegos se dan entre niños y niñas con una diferencia de edad mínima de 3 o 4 años es importante intervenir para ver qué está pasando. Otra vez, con calma. No pasa nada. Están y estamos aprendiendo.   

Una niña de 4 años y otra de 7 no entienden de la misma manera el cuerpo, el placer y los juegos. Esto puede dar pie a una relación de poder entre ambas niñas donde la más pequeña puede acceder a una actividad sin saber lo que supone. Por ejemplo, la niña de 8 años le pide a la niña de 4 que le frote la vulva mientras se están bañando.  

Algunas frases y preguntas para abordar situaciones similares:  

  • ¿Qué estáis haciendo?  
  • Es normal que exploréis vuestros cuerpos y que descubráis lo que os gusta y lo que no os gusta, pero ella tiene 4 años y no entiende lo que está pasando. No tiene la capacidad para entenderlo ahora mismo. Tampoco tiene la capacidad para poner límites como lo tienes tú, que tienes 8 años.   
  • Ella que tiene 4 años recién está descubriendo su cuerpo, sus genitales y sus sensaciones con otros niños y niñas de su edad, pero no entiende lo mismo que tú cuando está tocando tu vulva. Por eso es importante que no hagáis esta actividad.  
  • Si te da placer tocarte la vulva puedes hacerlo tú misma en un espacio privado como, por ejemplo, tu habitación o el baño de casa tranquilamente. Ya sabéis que podéis contar conmigo si queréis saber más sobre el placer, la vulva o cualquier cosa que necesitéis.  
  • ¿Me he explicado bien?   
  • ¿Qué tal estáis después de lo que he dicho?  
  • ¿Hay algo que me queráis decir? (estas preguntas pueden dar pie a que nos cuenten otras situaciones parecidas que hayan vivido y poder seguir conversando en el momento sobre el tema o más adelante).  
  • Ahora que ya sabéis todo esto, ¿termináis de bañaros y merendamos?  

Hay muchas formas de aproximarnos a estas experiencias. Puede que solo intervengamos, detengan la actividad y luego expliquemos porque les hemos pedido que pararan. Hay múltiples maneras. Cada familia tiene su propia cultura con su lengua y vocabulario particular.  

Algunos cuentos para la infancia que abordan la sexualidad y el género:   

El libro rojo de las niñas 

El libro violeta. Más allá del rosa y el azul.  

El libro dorado de los niños.  

Litros y litros de amor.  

La muñeca de Luis.  

La regla mola.  

El semen mola.  

Tu cuerpo mola.

JOSU PEDROSA

Psicólogo especializado en sexología y género con una experiencia de 3 años como formador de igualdad y educación sexual.

————————————>

Gracias a Josu por su interesante taller y a todas las familias por vuestra participación.

En mayo habrá una ampliación del taller por el interés que suscitó en todos los asistentes.

Recordar que el aforo es de 25. Apuntaros cuando salga publicado

Taller del AFA DUENDE.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: